¿Dirección responsable? ¿Por qué ahora?


Dirección responsable es una tribuna que tiene el propósito de hacer real y efectiva la responsabilidad social. No solo de las empresas, tan publicitada como mal entendida y, sobre todo, tan mal gestionada la mayoría de las veces, sino la responsabilidad de todos: de las administraciones públicas, de los políticos, de las ONG, de los consumidores, de los educadores y de los educandos, de la universidad y de las escuelas de negocios, de las instituciones internacionales, de las entidades financieras, de los medios de comunicación, de los ciudadanos, del vecino de al lado, y de cualquiera de nosotros.

Porque la responsabilidad social es social en dos sentidos: en el sentido de que concierne a problemas de la sociedad, a la que se ha de rendir cuentas, y en el sentido de que es una responsabilidad que, en muchos de sus campos, ha de ser compartida; así, es social porque es de todos, exigible a todos y exigible por todos, porque se refiere a problemas comunes dentro de un espacio concreto.

Si hoy queremos hablar de responsabilidad social en nuestro territorio, tendremos que hablar de aquello que preocupa a la población y discutir soluciones que permitan el reparto equilibrado de la carga del esfuerzo para elaborar soluciones satisfactorias. La responsabilidad social es de todos en el sentido de que hace falta consenso y esfuerzo compartido para construir un territorio y un futuro socialmente responsables.

Pero eso no significa que todos tengamos la misma cuota de responsabilidad en los problemas actuales. No podemos aceptar creer que la crisis financiera se ha debido a la inconsciencia de unos trabajadores que se han entrampado muy por encima de su capacidad objetiva de endeudamiento más que por la avidez e incompetencia profesional de unas entidades bancarias que, por un ánimo desmedido de lucro, han olvidado los más elementales principios de prudencia financiera en la valoración de los riesgos. Es evidente que todos hemos puesto algo en sentar los cimientos de la crisis, pero mientras unos han puesto un granito de arena, otros han plantado sillares tan grandes como los de las catedrales góticas.

La reflexión anterior nos reconduce al tema central de este comentario: la responsabilidad social es compartida, colectiva y común, pero tiene que ser liderada para poner en marcha los procesos de construcción de una sociedad más justa, ética y responsable. Los padres tienen más responsabilidad que los hijos, los maestros más que los alumnos, los directivos más que los trabajadores, las empresas más que los consumidores y los poderes públicos más que los ciudadanos de a pie.

Desde este espacio queremos ayudar a promover un concepto de la responsabilidad social comprensible, factible y aplicable por todos los que tenemos algún papel que cumplir en su desarrollo, pero fundamentalmente queremos recordarles a quienes ostentan mayores cotas de responsabilidad económica, profesional o política que su responsabilidad social es, al menos, igualmente importante: dirección responsable quiere ser, desde la modestia de su espacio, una escuela de liderazgo ético.

Ana María Castillo Clavero

PRESIDENTA DE ADRO

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Un comentario sobre “¿Dirección responsable? ¿Por qué ahora?

  1. Estoy de acuerdo en tu petición de que los Diputados: Anulen dietas de alojamiento a diputados con casa en Madrid. Pero soy partidario de realizar los recortes necesarios para reducir a cero la oferta publica de trabajo.

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